El sistema de salud colombiano está en un punto de giro. El debate en el Congreso avanza y una figura nueva aparece en todas las conversaciones: las Gestoras de Salud y Vida (GSV).
¿Desaparecen las entidades privadas o cambian de rol? Esto es lo que se discute hasta hoy.
En qué consiste el cambio
La propuesta no elimina a las actuales Entidades Promotoras de Salud (EPS): transforma lo que hacen. La idea es que se desprendan de la carga financiera y se concentren en gestionar la salud de sus afiliados.
Bajo ese modelo, las gestoras se enfocarían en cuatro frentes:
- Prevención y atención primaria, coordinando con los Centros de Atención Primaria en Salud (CAPS) para detectar enfermedades antes de que se compliquen.
- Organización de redes, supervisando clínicas y hospitales de mediana y alta complejidad.
- Gestión operativa: agendamiento, remisiones, auditorías de calidad y procesos de cobro.
- Continuidad, para que tu tratamiento no se detenga por cambios administrativos.
El punto más debatido: quién maneja el dinero
- Un pagador único. Las gestoras dejarían de administrar directamente los recursos del Estado. Ese papel pasaría a la ADRES.
- Sin riesgo financiero. Su gestión se mediría por la salud de sus afiliados, no por el ahorro logrado.
- Giro directo. Los recursos irían del Estado a hospitales y clínicas, reduciendo la intermediación financiera.
¿Y tu clínica de siempre?
Es la duda que más nos llega. Según lo planteado, las actuales EPS mantendrían su red de clínicas y prestadores. Lo que cambia es quién firma el cheque y cómo se supervisa la calidad del servicio.
En una frase
- Se busca pasar de una administradora de recursos a una guía de salud que acompañe al paciente.
Qué sigue
El debate continúa en el Congreso y los plazos de transición todavía se están ajustando. La clave, en lo que hay sobre la mesa, es que la implementación sea gradual y no interrumpa la atención. Iremos contando cada paso en este blog.
AHI Agencia actúa como agencia intermediaria de seguros. Este contenido tiene fines informativos y no constituye oferta, asesoría médica ni póliza. Las coberturas, carencias, exclusiones y valores son los que consten por escrito en la documentación oficial de cada producto y compañía.



